12 de febrero de 2012, ni las temperaturas bajo cero pueden con el pelotón

Muy malos presagios en la noche anterior, hacían que parte del pelotón se lo pensara el sábado por la noche. Un frío del carajo y un viento fuerte hicieron que unos cuantos decidieran finalmente que estaban mejor encamados.

Y así fue, que aunque el viento estaba ausente a la hora de la salida, un frío intenso nos acompañaba minutos antes de partir. El pelotón se resintió en parte, aunque 7 Nenazas salimos en busca de los campos de Sureste.

Pero, ¿quién son los Nenazas los que salimos o los que se quedaron? Cada uno a su puesto como siempre.

A las 9:00 de la mañana, con unos -3º C comenzamos por las bravas, subiendo de salida el Cerro del Telégrafo, a tomar por culo. Una salida dura con los protagonistas muertos de frío, que provocó que parte del grupo nos extraviáramos por el cerro y que tuviéramos que esperar a los de delante que se recorrieron el lugar de arriba abajo.

GPS nos avisó de salida, hoy toca una etapa corta e intensa, tras bajar hasta la laguna de El Campillo tomamos la carretera de Chinchón y empezamos a subir por el camino Vaáamono.

Nuestro querido camino lo recorrimos en una mínima parte, pues nada más pasar la casa esa que tiene caballos, tomamos a la izquierda un empinado y bonito camino de subida por las lomas de Arganda, que solamente una vez bajamos hace mucho tiempo.

Es la zona denominada Monte Cerros Concejiles, lo ponía en un cartel que seguro que casi ninguno lo vio durante la subida. Ojo avizor.

Monte Cerros Concejiles
Foto: Marqués

Por allí subimos serpenteando caminos, cuestas, bajadas y subidas constantes. Pero claro, los de delante tiraron sin parar y aunque GPS nos esperó a David y sobre todo a mí, nos pasamos todas las desviaciones que nuestro guía había pensado tomar.

GPS y Rivas al fondo
Foto: Marqués

Nos juntamos de nuevo en la vía verde de Morata, y desde allí volvimos un tramo sobre nuestros pasos y subimos por la cuesta prevista para tomarnos el platanito junto a una casita de campo.

David llegando al platanito
Foto: Josemari

Marqués llegando al platanito
Autor: Josemari

Parte del grupo en el receso para el platanito
Foto: Josemari

Pelotón al completo
Foto: Marqués

Urraca Paca, en lo que quedó la bicha
Foto: Marqués

Otro bonito recorrido serpenteando por la lomas, que cruzó de nuevo la vía verde un poco más arriba, juntándonos de nuevo en la continuación del Vaáamono justo junto al punto donde hace unas semanas la Avispa Lemond hizo contacto con el suelo.

Allí empezamos a plantearnos como seguir, y al final como casi siempre GPS gritó un “a tomar por culo” y continuamos hacia la cementera de Morata. Tras muchas vueltas entre los olivares, nos juntamos de nuevo en la carretera de Morata a Arganda para hacer un corto recorrido por dicha la carretera hacia Arganda y bajar de nuevo por esos caminos haciendo de nuevo una preciosa bajada.

Cuesta abajo
Autor: Marqués

Todo ese camino adelante llegamos de nuevo a la anterior carretera, para seguir bajando y esta vez recorrer un tramo de la vía verde en dirección a Arganda. Desde el hospital hicimos el atajo por el polígono y bajamos de nuevo por la vía verde en dirección a La Poveda.

En dicho tramo ocurrió la anécdota de la jornada, pues cuando circulábamos tranquilamente por la zona asfaltada, David hizo su bautizo y tras frenar su rueda delantera sin causa aparente, rodó por la cuneta para hacer su primera caída tonta desde que empezó con nosotros. Cosa de poco, esperemos.

En aquel momento, un poco en broma y sin mucha intención, lancé al viento una propuesta, y le dije a David que si se sentía mal le acompañaba en el Metro hasta casa. David estaba bien, pero mi frase debió calar profundamente en alguno del pelotón pues tuve escolta hasta llegar a Rivas para impedir que en mi mente surgiera la intención de subirme al Metro. Y claro, hice el final de etapa por el mismo sitio que el resto de mis compañeros.

Subimos por el Polideportivo de las Lagunas de Rivas, al igual que la bajada por la mañana, para tomar la avenida del Campillo de San Isidro, la avenida Juan Carlos I, la avenida Pilar Miró, el pinar del Cerro del Telégrafo, la cuestecita maldita antes del parque y acabando después de unos 53 km., casi todos en el Camelot.

A pesar del frío, el aire que soplaba por las calles de Rivas a la vuelta, la etapa estuvo muy entretenida e intensa y nos dejó a todos un buen sabor de boca.

Un saludo a todos, pero a los que se quedaron en la cama, “que vosotros os lo perdisteis”.

Hasta la próxima.

8 comentarios:

Holandés dijo...

A mí no me engañas, Marqués. El cartel ese del Cerro Concejiles lo pusiste tú para que pensáramos que no sabemos por donde vamos. Te lo ví en la mochila.

El próximo domingo se prevé buen tiempo, pero si alguno ve que va a hacer mucho frío lo dejamos para otro día, si eso....

Aure dijo...

Bonita crónica. No sé si darme por aludido en cierto comentario...

Holandés dijo...

¿Aludido tú.... por qué, soldadito peGAYtinas? :) :) Di que no, que más vale no constiparse, que luego se te coje el pecho y la liamos.

rulo de rivas dijo...

Di que si Aurelio que hacía mucho frio y ya no estamos para esos trotes, lo que pasa que estos van de machotes pero luego se tiran toda la semana costipados. Luisito da señales de vida que nos tienes preocupados.

David "Clavitelli" dijo...

Dejaros de frio y de historias, por no ir os perdisteis mi bautismo contra el suelo. Por cierto propongo el dejar de ir por los carriles bici, que ha quedado demostrado que son muy peligrosos al despistarse uno. Mejor por otros caminos. Sigo recuperandome de las magulladuras.

Holandés dijo...

Eso, eso, trialeras y pedrolos que ahí no pasa nada y son muy seguros.

Rafa está preparando un seguro de responsabilidad social con la Mutua y una autorización para que nos la firmen nuestros padres, o en su defecto la contraria, sin los que no nos va a dejar salir con la bici. ¡¡ Coño, que hasta su hijo Rafita se cae menos que nosotros!!

Aure dijo...

Gracias Raul por tu afinidad. Lo que pasa que aquí hay mucho campeón suelto. Por otro lado a mí el carril bici me encanta, se puede rodar a toda caña, lo que pasa que algunos se ponen a mirar numeritos y pasa lo que pasa...

Javier Marchamalo dijo...

Panda de mataos