Tras la eufórica de la salida del
domingo anterior, donde participamos de la II Ruta de los Manantiales, en el
municipio de Belmonte de Tajo, un bajón a modo de puente sobrevino en el
pelotón Nenaza. Varios de los más habituales miembros del grupo hicieron puente y se largaron en busca de descanso y cambio de aires por otras latitudes. ¡Que bien viven algunos!
Como dijo aquel, “nos han dejao
solos, a los de Tudela”. Así fue como a la cita dominical solo nos presentamos
3 Nenazas dispuestos a cubrir el expediente y no dejar el domingo en blanco.
A eso de las 9 de la mañana, un
poco después, partíamos rumbo a lo desconocido. En este caso decidió Calzas,
que propuso una etapa tranquila y suave para estirar los músculos y poco más.
Así fue como la etapa elegida fue
la más plana y cómoda posible, la que rodea los cantiles yesíferos camino de la Warner, que de desconocida tiene muy poco.
De la etapa apenas nada que destacar,
es de sobra conocida por todos. El campo está en plenitud de floración, aunque
es posible que aun queden más flores por salir.
Pelotón de la jornada
Foto: Marqués
Una vez cumplidos los primeros 25
kilómetros y tras la parada del platanito, propuse la vuelta por un lugar
distinto y ese no podía ser otro que tomar el bello camino del monte de Gózquez
para rodear todo el pinar, pasar junto al vertedero de Pinto, también conocido
como “Gaviota’s Village”. Solo una cuesta hacía sufrir a los ciclistas, esa que te deja sin apenas resuello poco antes de alcanzar la carretera de San Martín de la Vega frente a la entrada de La Marañosa. Alguno la recordará de otras etapas.
En la Warner
Foto: Marqués
Camino de GozquezFoto: Josemari
En el pinar de La Marañosa
Fotos: Calzas y Josemari
Imágenes de Madrid con la Sierra de Guadarrama al fondo
Foto: Marqués
De ahí nos tocaba un tramo de
carril bici, cuesta abajo para llegar a la zona de La Aldehuela, junto a la
vega del río Manzanares. Desde la carretera, coger la pista ancha y bacheada de
siempre, para volver hasta Casa Eulogio rodeados de naturaleza. Cigüeñas,
abejarucos, aviones zapadores, milanos, en fin una suerte de bellezas aladas.
AbejarucoCigüeña blanca
Milano negro
Fotos: Marqués
Una vez en los alrededores de la
Escuela Nacional de Protección Civil, Calzas se nos escapó por delante, parece
que había fijado su vuelta a las 11:30 h. y esa hora se había cumplido. Por
detrás quedamos Josemari y yo, cerrando el mini grupo.
Llegamos al punto de partida
entorno a las 12:30 h., buena hora. Y como Avispa estaba en casa de reposo de
su pata de palo, le hicimos una visita de confraternización, para intentar llevárnoslo al
bar del CERPA. La cosa no cuajó del todo, pues amablemente nos invitó a tomar
las cerecitas en su jardín. Lo cual fue todo un detalle por su parte. Gracias Luismi.
Un día más en la vida del pelotón
Nenaza.








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