Se preveía una etapa larga aunque bastante
llana, y como además se anunciaba un poco de calor, la convocatoria del domingo
se hizo en la tarde del sábado para las 8 de la mañana del domingo.
Empezábamos un poco tarde por problemas varios, que le vamos a hacer, el estómago hace malas pasadas a veces, por lo que salíamos entorno a las 8: 10 u 8:15. Lo siento compañeros.
El inicio bajando por el Cristo de Rivas hacia San Fernando, para recorrer la margen derecha del río Jarama aguas arriba en busca de un nuevo destino inédito para nosotros. Antonio que volvió a no leer el correo, mala costumbre, se quedó en tierra después de una llamada en la que comprobó que ya estábamos por San Fernando.
Un avión
Foto: Marqués
Después de llegar a la fuente junto al puente metálico que cruza el río hacia La Guindalera, GPS nos tenía preparada una pequeña senda junto al río llena de obstáculos que fue dedicada a uno de los ausentes, darle a la imaginación. Senda estrecha, con pasarelas de madera, piedras y ramas de árboles que dificultaban un tanto el trascurrir del pelotón. Todo eso para casi para no avanzar casi nada, un regalito.
Foto: Marqués
Después de llegar a la fuente junto al puente metálico que cruza el río hacia La Guindalera, GPS nos tenía preparada una pequeña senda junto al río llena de obstáculos que fue dedicada a uno de los ausentes, darle a la imaginación. Senda estrecha, con pasarelas de madera, piedras y ramas de árboles que dificultaban un tanto el trascurrir del pelotón. Todo eso para casi para no avanzar casi nada, un regalito.
Atravesamos el Paseo de los Chopos y de nuevo hacia la orilla del río para cruzar bajo un puente por el que pasa la carretera entre San Fernando y Torrejón de Ardoz. Seguimos adelante hacia el Barrio de la Estación en Coslada, donde tras pasar junto al azud en el río, cruzar bajo la línea férrea de Madrid hacia Guadalajara y llegar hasta un paso por encima de la M-21 y la N-II para alcanzar el restaurante de Las Moreras, ya al otro lado de la nacional.
Allí muy cerca de este restaurante hay una pista que recorre el vallado externo de la zona aeroportuaria de Madrid-Barajas, por La Muñoza, es la Vía Pecuaria SR-71.
Dicha vía pecuaria es una pista ancha, bastante llana, muy limpia y poco bacheada, picando ligeramente hacia arriba. Los incrédulos pueden ver el perfil de la etapa que nos confecciona GPS y además pensar que el agua siempre va hacia abajo.
No tiene ninguna pérdida hasta llegar a cruzar bajo la M-111, carretera que une el barrio de Barajas con Paracuellos del Jarama. Después de cruzarla bajo un puente, a seguir pues la vía pecuaria sigue sin pérdida adelante hacia nuestro lugar de parada.

El grupo con avión en despegue
Foto: Marqués
Más adelante se cruza un vado de cemento, donde solo pasa el agua cuando su cantidad es apreciable, sino entubada por debajo de él y poco después de nuevo otro arroyo con aguas que bajan desde los campos de golf de La Moraleja y una depuradora. Este arroyo cruza bajo las pistas del aeropuerto, hasta llegar al Jarama. Para cruzarlo dos opciones, por el agua o por encima de unos bloquecitos de cemento que permiten el paso solo mojando las ruedas de las bicis pero manteniendo los pies secos y libres de lo que baje por dicho arroyo.

Cruzando el arroyo
Foto: Marqués
Poco después de nuevo otro arroyo, el de la Vega con aguas que bajan desde la depuradora de Alcobendas. Un arroyo de malos recuerdos pues junto a su curso ya en el interior del aeropuerto tuvo lugar el accidente fatal de hace unos años con un avión de Spanair, que causó la muerte de unos 160 pasajeros y tripulantes de un vuelo que intentaba despegar con rumbo a Gran Canaria. Seguro que lo recordáis. Este arroyo se cruza por un pequeño puente de hormigón.
Foto: Marqués
Poco después de nuevo otro arroyo, el de la Vega con aguas que bajan desde la depuradora de Alcobendas. Un arroyo de malos recuerdos pues junto a su curso ya en el interior del aeropuerto tuvo lugar el accidente fatal de hace unos años con un avión de Spanair, que causó la muerte de unos 160 pasajeros y tripulantes de un vuelo que intentaba despegar con rumbo a Gran Canaria. Seguro que lo recordáis. Este arroyo se cruza por un pequeño puente de hormigón.
La ruta continua aguas arriba por la ribera
del Jarama hasta cruzar bajo la M-50
seguir un poco más arriba, girar hacia la izquierda para coger el Camino
del Monte, volver a cruzar bajo la M-50 y dirigirnos enfilados hacia San Sebastián
de los Reyes, no sin antes junto a una gasolinera cruzar sobre la N-I y
alcanzar la zona comercial donde está entre otras tiendas el IKEA y el Plaza Norte
2, lugar de nuestra parada.
Plaza Norte 2
Foto: Marqués
Allí nos juntamos todos para lo de siempre, el bocado, las fotos y unas risas, sobre todo que no falten las risas.
Foto: Marqués
Allí nos juntamos todos para lo de siempre, el bocado, las fotos y unas risas, sobre todo que no falten las risas.
Pelotón y otras poses
Fotos: Marqués
Una vez pasado este momento y para circular por las menos carreteras posibles, tomamos un pequeño sendero y atravesar, digo bien, atravesar un vallado metálico por un agujero hasta llegar al Camino de Escobar a Barajas. Poco después y tras un giro hacia la izquierda, tuvimos que atravesar de nuevo el arroyo de la Vega, con aguas residuales con color y un olor que tira para atrás. El agua baja por el arroyo antes de su paso por la EDAR de Alcobendas, que está un poco más abajo junto al Camino del Juncal.
Fotos: Marqués
Una vez pasado este momento y para circular por las menos carreteras posibles, tomamos un pequeño sendero y atravesar, digo bien, atravesar un vallado metálico por un agujero hasta llegar al Camino de Escobar a Barajas. Poco después y tras un giro hacia la izquierda, tuvimos que atravesar de nuevo el arroyo de la Vega, con aguas residuales con color y un olor que tira para atrás. El agua baja por el arroyo antes de su paso por la EDAR de Alcobendas, que está un poco más abajo junto al Camino del Juncal.
Poco después de pasar junto dicha depuradora,
el camino cruza bajo la R-II y giramos a la izquierda rodeando de nuevo la
valla del Aeropuerto hacia el río Jarama para pasar entre la M-50 y el final de
las pistas. Así llegamos de nuevo a la ruta por la que habíamos subido a la ida
y retornamos río abajo hacia punto de partida por terreno conocido.
Avispa Lemond cruzando el arroyo
Fotos: Marqués
El camino de vuelta ligeramente picaba hacia abajo por lo que el pelotón circulaba más rápido y veloz junto al vallado del aeropuerto. Trascurridos unos kilómetros nos disgregamos, con 4 unidades por delante y un dos más uno, por detrás. Haciendo la goma con breves paradas.
Fotos: Marqués
El camino de vuelta ligeramente picaba hacia abajo por lo que el pelotón circulaba más rápido y veloz junto al vallado del aeropuerto. Trascurridos unos kilómetros nos disgregamos, con 4 unidades por delante y un dos más uno, por detrás. Haciendo la goma con breves paradas.
Los de atrás perdían tiempo, entre descansos para fotos y claro, para descansar uno que iba cansado y a remolque. ¿Quién?
Perdonar los de delante, que alguno tenía
prisa y le hicimos perder tiempo, pero los aviones llamaban nuestra atención y
sucumbimos al encanto de inmortalizarnos bajo esos gigantes metálicos.
Locomotoro con su nueva 29
GPS
Fotos: Marqués
Como anécdota, GPS encontró la cabeza de un pobre Vencejo, que debió cruzarse por delante de un avión y hacerse cachos. ¿Cuántas aves perderán la vida en choques contra aviones?. Esa es otra historia.
GPS
Fotos: Marqués
Como anécdota, GPS encontró la cabeza de un pobre Vencejo, que debió cruzarse por delante de un avión y hacerse cachos. ¿Cuántas aves perderán la vida en choques contra aviones?. Esa es otra historia.
Cabeza de Vencejo
Foto: Marqués
Una vez atravesada la N-II, y en las proximidades del Barrio de la estación de Coslada, cruzamos difícilmente la incorporación hacia la N-II dirección Barcelona. Una circulación muy intensa hacia esa carretera dificultaba el paso. Alguno tuvo más problemas que otros, afortunadamente sin problemas finales.
Foto: Marqués
Una vez atravesada la N-II, y en las proximidades del Barrio de la estación de Coslada, cruzamos difícilmente la incorporación hacia la N-II dirección Barcelona. Una circulación muy intensa hacia esa carretera dificultaba el paso. Alguno tuvo más problemas que otros, afortunadamente sin problemas finales.
Los de delante hicieron camino de vuelta por
un recorrido casi similar al de ida, aunque los de detrás atajaron desde el
Polideportivo de San Fernando hacia la circunvalación y ya por carretera llegar
a la 3M y subir por el Cristo de Rivas hasta casa. En el ascenso, al menos un
par con pájaras que hicieron pagar los resultados de la velocidad, no desayunar
o no alimentarse bien en el desarrollo de la etapa.
El final y tras unos 65-67 kilómetros en el Camelot para los más afortunados. Donde nos tomamos unas cerecitas. Aunque una llamada de Raquel nos abría los ojos como platos, tenía una cazuelita de callos en casa dispuesta para los intrépidos que quedábamos. Ni que decir tiene que el detalle es de agradecer, que estaban tan buenos esos callos, como la carne, como la sangría, y que alguno que otro llegó a casa un tanto perjudicado empujando la bici a pie.
La ruta
By GPS
Recuerdos a los que estéis de vacaciones, a los que os habéis ido después u os vayáis y pensar que en las próximas etapas estaremos menos unidades del pelotón dispuestos a mantener etapas dominicales sin interrupción. Sin olvidar a CALZAS, en reposo obligado tras su operación de rodilla. ¡Recupérate que pronto pedalearás con nosotros de nuevo!
By GPS
Recuerdos a los que estéis de vacaciones, a los que os habéis ido después u os vayáis y pensar que en las próximas etapas estaremos menos unidades del pelotón dispuestos a mantener etapas dominicales sin interrupción. Sin olvidar a CALZAS, en reposo obligado tras su operación de rodilla. ¡Recupérate que pronto pedalearás con nosotros de nuevo!











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