Las condiciones
meteorológicas habían cambiado sustancialmente para bien, las temperaturas habían
pasado a ser más soportables y fresquitas por la mañana. Así y por sugerencia
de algunos retrasamos la salida de esta etapa y así se convocó a las 8:30 h,
así descansaríamos media horita más. Además, el cielo estuvo parcialmente
nuboso en algunos tramos lo que nos alivió un poco más todavía.
La convocatoria tuvo éxito
pues a esa hora ahí nos juntamos 10 Nenazas para tomar la salida rumbo a….
Bueno como siempre eso era tarea de GPS, que no quiso contarnos nada y casi a
cuentagotas nos fuimos enterando sobre la marcha. Al final fue una ruta
conocida y con malos recuerdos, aunque realizada en sentido opuesto en aquel mal día en el que David “Clavitelli” tuvo su accidente donde se rompió el hueso de la
clavícula del hombro. Ya sabéis la historia, para que contar más.
El Cristo de Rivas fue
nuestro punto de partida, con una bajada tranquila para que poco a poco nos
acercáramos a los Viveros Don Pedro para seguir destino hacia Velilla de San
Antonio. Eso sí, sin Senda del Jabalí ni nada que nos despistara, recto y a
correr.
La ruta ya conocida continua
con la subida hasta Loeches, donde nuestro compañero Antonio se dio la vuelta.
Momento que aprovechamos para la foto de grupo.
Desde Loeches había que
continuar subiendo, esta vez por el enclave llamado Valdegatos, con una cuesta
infame con más piedras que en las ruinas del Partenón de Atenas, donde casi
todos tuvimos que poner pie a tierra para llegar hasta la parte más alta. Solo
se libró Salva que como un campeón esquivó a todas y nos dejó en ridículo al
resto.
Ya por la zona el camino
entre toboganes nos llevó hasta Campo Real, donde relajados en el antiguo lavadero nos tomamos el
aperitivo, bebimos agüita y echamos unas risas. Todo quedó bien atestiguado por
unas pocas fotos del personal desinhibido para los eventos de esta semana. ¡Mal
pensados que me refiero a la Eurocopa!
Avispa Lemond
Elevator
GPS
Sargento Pegatinas
Holandés
Profe
Fotos: Marqués
La vuelta por el caminito de
las piedrecitas, aunque como es de imaginar en sentido opuesto, cruzando
después la carretera M-300 y llegando hasta la R-3, la cual seguimos en
paralelo hasta cruzar por el mismo puente donde pocas horas antes habíamos
iniciado la subida hacia Loeches.
El resto cada uno como pudo,
incluso con esperas por la parte de atrás para atenuar la subida del de
siempre, ese que va lento pero seguro, No hace falta muchas pistas, ¿no?
Gracias de nuevo.
El final tras unos 46 km
recorridos en la casa del Profe, que nos tenía preparada una celebración de
aniversario. En el día anterior había sido el cumpleaños de nuestro insigne
profesor, el cual se desmarcó con unas ricas viandas, cerecitas del Mahou y sobre todo
buena compañía, lo mejor de todo como siempre.
Foto: Marqués









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