Amanecía
con una temperatura suave y no muy lógica para estas alturas del año en la que
andamos. Por ello, y por alguna razón más, el pelotón se vio notablemente
reducido pues a esta cita dominical solo acudieron 6 de los más incansables
ruteros.
Tras
unas cortas negociaciones en pro de elegir la ruta más adecuada, dieron como resultado
la etapa del Cerro de los Ángeles, una etapa casi olvidada que no repetimos
desde hace muchas fecha. No Rafa, esta vez no pasamos por Morata.
La
bajada tradicional por las calles de nuestra localidad hasta llegar al Metro
del pueblo y cruzar bajo la carretera de Valencia para encaminarnos hacia el edificio
de las Escuelas de Protección Civil.
Para
no ir y volver por el mismo camino, elegimos como camino de ida la ruta de los
charcos, ese bonito camino que tanto le apasiona a nuestro compañero Avispa.
Tan solo por bajarse de la bici en dos sitios y cruzar a pie, que escrupulosos.
Volaban por la zona numerosas aves, cigüeñas,
gaviotas y milanos. Como le dije a Jokin, los milanos que hay ahora no son los
mismos que en verano, estos vienen del norte y son Milanos reales y los del
verano son milanos negros que se van a pasar el invierno en el África.
Curiosidades ornitológicas.
Milano real a la izquierda y milano negro a la derecha
Foto: Marqués
La
siguiente reunión al llegar a la Cañada Real, aunque no duró mucho por lo que
pudiera pasar y seguimos hasta un poco más adelante para hacernos unas
instantáneas del pelotón. La parada junto a una explotación de vacas frente a
la finca de La Torrecilla de Iván Crispín, término municipal de Getafe. Muy
majas las moruchas.
El pelotón junto a las moruchas
Fotos: Holandés
El
olorcillo espantaba a alguno, no diremos nombres, así que partimos lo más
rápido posible en busca de nuestro destino final. Cruzamos la M-301 y camino adelante
nos acercábamos hacia el cerro.
Tras
cruzar la M-50 y la línea del AVE, llegamos a la carretera que une la pedanía
de Perales del Rio con el Cerro de los Ángeles y desde allí solo quedaba la
última subida hasta la gran explanada de este enclave tan sagrado para algunos.
En el Cerro de los Ángeles
Fotos: Sargento Pegatinas
Allí
estuvimos un ratillo, reponiendo fuerzas y sobre todo de risas, y para hacernos
las últimas instantáneas de la jornada. Para el Sargento y para Clavi, una
etapa nueva en su curriculum.
La
vuelta rápida muy rápida, con una bajada por los pinares del cerro. Nada más llegar a la M-301, nos encontramos con un escollo, la carretera estaba cortada momentáneamente por la policía municiapl de Getafe. Una procesión con una virgen y costaleros, pasaba en esos momentos por ese lugar y hubo que esperar unos minutos a que despejaran el cruce. La
vuelta a casa por el otro lado del rio, esta vez por la pista ancha y bacheada,
que cosa más monótona y anodina, sigue sin gustarme nada.
Nos
juntamos por última vez en la barrera de Casa Eulogio, donde tras una breve
parada del pelotón, solo nos quedaba la pista asfaltada que nos lleva hasta el
pueblo de Rivas.
Ya
en las calles el pelotón se separó en dos, con 4 valientes que hicieron la vuelta
subiendo los cortados hasta el mirador, con giro a la izquierda y bajada al
Miguel Ríos y los otros 2 que subimos directamente por las calles con una ruta
coincidente al final.
Nos
juntamos todos llegando prácticamente a la vez al Camelot, nos adelantaron en
las últimas calles al quedarnos hablando con Elevator que daba un paseíto con
su hijo a buscar el pan y unos dulces.
La
etapa finalizó tras unos 52 kilómetros recorridos, en este bar que cada vez
sorprende más, de nuevo no había cerveza en los barriles y tocaba de nuevo
tomar unos tercios de dorado líquido de cebada.
Nos
vemos cuando queráis, NENAZAS. Eso si no se acaba el mundo el viernes 21 de diciembre, malditos Mayas!!!!.







1 comentario:
Decir que venimos volando desde el Cerro de los Angeles. Estuvimos en misa de 11 en el Cerro y llegamos a rivas pueblo a misa de 12, no esta mal nenezas.
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