22 de junio de 2012, de nuevo a las Zetas de la Pedriza


El jueves por la mañana el Holandés nos mandaba un correo electrónico con la convocatoria a última hora de una etapa para el viernes por la mañana no apta para todos los públicos. En los curros no se puede avisar de un día para otro y por ello el pelotón iba a ser reducido. 


Cuatro fueron los participantes, el Holandés con un día libre para hacer la declaración de la renta , Avispa Lemond que había pedido días libres, GPS que las mañanas a pesar de los hijos las tiene un poco mejor que el resto y el que escribe ya de vuelta de Valencia que tras varios intentos, que no a la primera ni a la segunda, fue convencido como casi siempre. No aprendo.

A las 8 de la mañana ahí estábamos dispuestos a meternos todos y con todas las bicis en un solo vehículo. El coche de Luismi era el elegido, con dos de ellas en el supermaletero desmontadas y las otras dos en uno de esos artilugios que se colocan en el portón trasero de los coches, ¡qué peligro!

Más o menos a las 9 menos cuarto salía la escueta comitiva camino de Manzanares el Real, con un poco de retención en la M-40, menos de la esperada, para hacer un corto viaje que nos llevó al parking de entrada al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares en la Pedriza, a unos 915 m.s.n.m.

Allí tras montar y montarnos en las bicis, después de hacer un breve calentamiento se daba la salida neutralizada que nos llevaba hasta una puerta ganadera donde ya empiezan las primeras cuestas.  Eran las 9:40 h.


Aparcamiento en la entrada de La Pedriza 
Foto: Marqués


Tras la puerta, a modo de guardián del calabozo nos esperaba un gran Morucho, ¡qué filetes salen de aquel animal! Vuelta y vuelta.

Morucho 
Fotos: Marqués


De ahí hasta el cruce con la pista que sube desde Canto Cochino, el Holandés, Avispa y GPS, tiraron por delante, como no podía ser menos. Nos cruzamos con unos retenes de incendios con grandes vehículos de prácticas por los bosques del lugar y dificultando un poco algún tramo de subida.

El Yelmo 
Foto: Marqués 

En dicho tramo un veloz y preparado ciclista nos adelantó. El Holandés sin dudarlo  tiró detrás de él, aunque el tipo no le hizo mucho caso o ninguno, incluyendo un corzo que se les cruzó y de nuevo espero a sus acompañantes.

La primera parada para un pequeño piscolabis, una foto y un descansito, al menos para mí lo fue, en el comentado cruce de caminos.

En el descanso a la mitad 
Foto: Marqués


Para continuar me adelanté un poco al resto para hacer un retrato de la subida, y menos mal que lo hice y no salí por detrás. Se me salió la cadena y se metió entre los platos mediano y pequeño. Como venían por detrás se pudo arreglar, ya sabéis las mañas que se da GPS para solucionar problemas y si le ayudan algunas manos más pues todavía mejor. Eran las 11:07 h.

Hacia arriba vamos 
Foto: Marqués


En ese momento empezaba el verdadero calvario de la subida hasta el Collado de los Pastores, aunque GPS tenía un nublao en la memoria y decía que lo duro ya había pasado. O quizás era la táctica del día, creo que conocemos perfectamente su sentido del humor y que no exagera nunca, ¿verdad?

La subida. Mirar la flecha de arriba, ahí hay que llegar 
Foto: Marqués 
Imágenes durante la subida 
Fotos: Holandés

Avispa Lemond

  GPS 
Fotos: Holandés
Hasta el collado no sé lo que pasó por delante, aunque como no iba a ser menos coronó en cabeza el Holandés. No sé cuanto tiempo después llegó GPS, eran las 12:02. Cuatro minutos después llegaba Avispa Lemond, eran las 12:06, que según comentaron, exhausto  tiró la bici, el casco y los guantes, tirándose al suelo agotado. Mi llegada solo 32 minutos después de Luismi, a las 12:38, tras recibir minutos antes una inesperada llamadita del Holandés a unos 400-500 metros de culminar la subida. Lento pero seguro. La altitud del lugar, 1.736 m.s.n.m., es decir un desnivel de unos 820 metros de ná.

GPS
  Avispa Lemond

Marqués 
Fotos: Holandés 

En el collado unas pocas fotos de recuerdo, hidratación, nutrición y a seguir.


Imágenes desde lo alto 
Fotos: Holandés 


Collado de los Pastores con la Maliciosa al fondo 
Foto: Marqués


Estamos arriba 
Foto: Marqués 


Paramos brevemente  en el rio Manzanares, debe ser ritual para todos el beber agua en una zona tan cercana al nacimiento del rio más emblemático de nuestra Comunidad. Fresca y rehabilitadora, os lo aseguro.

Cogiendo agua en el río Manzanares 
Fotos: Marqués
 
El resto bajar, bajar, subir un poquito y bajar, bajar y bajar. Los 3 de delante en grupo y el llanero solitario como siempre por detrás, que el suelo está muy duro. Aunque se quemen los frenos, yo a mi ritmo. Bonita y dura bajada que sigue castigando los músculos de las piernas que allí estuvimos.

Abajo, tras la barrera que impide el paso de vehículos por la pista, esperaban los de delante. Ya quedaba solo un tramo de carretera con unas curvas empinadas en la parte final y unas rectas también empinadas en sentido opuesto que llevan hasta el parking donde estaba el coche con 39 km recorridos, a eso de las 14:30 h.

Comiendo rueda 
Foto: Marqués 

La vuelta a Rivas fue curiosa. Tras una parada en la Urb. la Peña del Gato para un refrigerio y comentar la etapa entre risas, carretera y manta para casa. En la M-40 esta vez si había coches, muchos coches, un atasco que desesperó al conductor, a otro le dejó echarse una siesta y el resto a pasar el tiempo.

De vuelta a casa 
Foto: GPS


El final de la etapa en el Camelot, con el cierre a mitad, con el grifo de la cerveza en las últimas y donde dimos por finalizada una etapa grande, muy grande.

No hay comentarios: