14 de abril de 2013, a Perales de Tajuña en el regreso de Josemari


La falta de los gallos de pelotón, anunciada con antelación, ponía alerta a los esforzados ciclistas que iban a tomar parte de la etapa de este domingo, para elegir un recorrido acorde con los que iban a tomar parte de esta salida. Había que tener en cuenta como está el pelotón y no olvidar a la fracción “ruedines” que también tienen derecho a hacer recorridos más cortos.
 
Luna creciente en la noche anterior
Foto: Marqués

Así el Profe y Marqués nos conjuramos para repetir la hecha el domingo anterior, que había gustado bastante, aunque para hacerla más rápido y menos exigente la recorreríamos en sentido inverso, con menos cuestas hacia arriba.

En esta mañana 8 Nenazas decidimos que era una bonita mañana de primavera y que había que aprovecharla, los fríos han dado una tregua o quizás nos hayan abandonado definitivamente, aunque algo quedará sin duda.

Es de destacar la vuelta de Josemari, nuestro Hombre Volador, ya repuesto de su última caída y con ganas de reengancharse al pelotón. Mucho tiempo esperando el regreso de este esforzado ciclista.

Salimos de forma tranquila y sin sobresaltos iniciales por la pista que rodea al Cerro del Telégrafo por la izquierda, para enlazar directamente con la avd. Pilar Miró, hasta llegar a la zona del Miguel Ríos, donde se incorporaba al grupo Caracol.

Así en grupo compacto bajamos hasta la laguna, consensuando la etapa a realizar. No parece que quedó muy claro, porque al llegar al aparcamiento de la laguna de El Campillo los de delante cruzaron bajo la vía del Metro en vez de dirigirse hacia la laguna.

No había problema, pues sin volver hacia atrás cruzamos el Puente de Arganda y tomamos la estrecha senda pegada al río para llegar hasta la depuradora de la Poveda. Un caminito que en esta época está llenito de flores y que alegra los primeros esfuerzos en el personal.

Una vez en La Poveda tocaba subir, así que tocaba la vía verde y el polígono de Arganda para alcanzar el Hospital del Sureste, donde solo quedaba ir hacia arriba.

Otro corto paso por la vía verde y por la M-313, hasta desviarnos por los caminos que recorren paralelamente y con varios cruces la A-III, hasta llegar al área recreativa de la Fuente del Valle, con el pelotón estirado por el empuje del cabestro que iba delante tirando de ellos. Así cambió la charlotada por los primeros sudores de la jornada.

Así fue como llegamos hasta lo alto en la explanada del Rock in Rio, con un grupo compacto por delante y un par de retrasados , que pagaron esfuerzo en las rampas más empinadas del día. 

Allí tocaba la foto de pelotón, tras los primeros 23 km recorridos, donde alguno ni quería salir en la foto, parece que no sentaron demasiado bien algunas de las palabras dedicadas a los que se vuelven antes. Aunque al final todo quedó en eso, en unas leves protestas sin mucha importancia.
 




Imágenes del pelotón de la jornada
Fotos: Marqués

Allí tocaba partir al grupo en dos, éramos 8 y 4 continuaríamos hacia delante para irnos hacia Perales de Tajuña y los otros 4 iniciaban regreso. En un principio parecía que la idea de los que volvían era regresar por los pasos ya recorridos para evitar despistes, pero al final las malas lenguas dicen que intentaron otros recorridos alternativos y terminaron despistados que no perdidos por los caminos de la zona. Por la carretera M-313 bajaron una parte del recorrido hasta alcanzar la senda definitiva. Es que no nos aprendemos el camino.
 
Los que continuamos, pedaleando a buen ritmo alcanzamos pronto la zona más alta antes de iniciar la bajada hacia Perales, realizando una parada para recuperar líquido en la fuente de La Gasca y también para desaguarlo.


Los que llegamos hasta la Fuente de la Gasca
Foto: Marqués

La bajada rápida porque el firme lo permite, allí nos cruzamos con otros esforzados que subía la cuesta de la misma forma que nosotros hicimos la semana anterior y así llegamos hasta Perales de Tajuña.
 
El pueblo de Perales de Tajuña
Foto: Marqués

Una vez cruzado el bello municipio, cruzamos el Tajuña por el pequeño puente que hay junto a una antigua fábrica, donde pudimos disfrutar de bellas estampas, los que estuvieron sabrán porque lo digo.

Una vez cruzado el puente, el camino gira hacia la derecha y una larga ruta por la vega del Tajuña nos quedaba por delante, para llegar hasta la carretera que une a Morata de Tajuña con Valdilecha. Por cierto localidad muy cercana a un pueblo llamado Belmonte de Tajo, ¿os suena de algo?

La siguiente parada imaginar donde la hicimos y porque. Josemari no había catado aun las ricas palmeritas, y claro los demás no pusimos ninguna pega para degustar de esos pequeños negritos dulces.
 
Degustación de palmeritas en Morata de Tajuña
Foto: Marqués

Por delante nos quedaba la subida hacia la cementera de Morata. Por las calles del pueblo Avispa iba por delante, no atendiendo los gritos que venían por detrás para que girara en la primera calle que se encontrara a la derecha para llegar lo más cómodo posible hasta el helipuerto. Así fue como por su empuje, nos hizo subir el cuestorrón empinado que lleva directamente hasta él. Parecía un nuevo Avispa y no el de la etapa de la semana anterior, pues tiró por delante sin mirar atrás y dejó plantados al resto en la subida hasta la cementera y el Vaámono.

Por detrás y a buen ritmo, subimos el Profe y Marqués, quedando rezagado Josemari, pagando el pato de cuatro meses de inactividad desde su caída en la mañana del 24 de diciembre. Eso sí, aguantó como un campeón. 

El reagrupamiento en lo alto del Vaáamono, para iniciar la bajada de este conocido camino, con el Profe por delante, y el resto tratando de seguir su estela. Tan rápido iba, que llegó a perder el bidón de líquido y ni se enteró. Menos mal que siempre hay gente por detrás y el bidón fue devuelto a su dueño.

En la carretera de Chinchón el grupo se partió por la mitad, Avispa y Marqués por delante y el Profe como gregario de lujo de Josemari, al que acompañó en todo el recorrido por las calles de Rivas hasta llegar a casa.

En las últimas rampas Avispa tiró por delante, como comentaba antes, parecía otro muy diferente al de la semana anterior.

En el Camelot y tras 71 km recorridos, misma distancia que la semana anterior  nos juntamos tres de los cuatro esforzados, el Profe tenía algo de prisa, sus tareas fotográficas de la tarde tenían la culpa.
 
Ruta de la etapa. Con una pérdida de señal que elimina al menos unos 7 km en la subida a la cementera de Morata
Imagen en wikiloc por Avispa

Allí celebración de un cumpleaños a base de cerecitas, el que no vino se lo pierda y no habrá más oportunidades, sino haber venido.

Ya queda menos, solo dos semanas para el evento, así que cada uno se lo piense y se mentalice que alguna cuota se la van a ingresar sin ser aprovechada correctamente.
 
Clavi en su etapa del viernes 12 de abril, en el desprendimiento
Foto: Clavi


Casper en su etapa por Vallecas, el domingo 14 de abril. A su aire
Foto: Casper

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