La
falta de los gallos de pelotón, anunciada con antelación, ponía alerta a los
esforzados ciclistas que iban a tomar parte de la etapa de este domingo, para
elegir un recorrido acorde con los que iban a tomar parte de esta salida. Había
que tener en cuenta como está el pelotón y no olvidar a la fracción “ruedines”
que también tienen derecho a hacer recorridos más cortos.
Luna creciente en la noche anterior
Foto: Marqués
Así el Profe y Marqués nos conjuramos para repetir la hecha el domingo anterior, que había gustado bastante, aunque para hacerla más rápido y menos exigente la recorreríamos en sentido inverso, con menos cuestas hacia arriba.
En
esta mañana 8 Nenazas decidimos que era una bonita mañana de primavera y que
había que aprovecharla, los fríos han dado una tregua o quizás nos hayan
abandonado definitivamente, aunque algo quedará sin duda.
Es
de destacar la vuelta de Josemari, nuestro Hombre Volador, ya repuesto de su
última caída y con ganas de reengancharse al pelotón. Mucho tiempo esperando el
regreso de este esforzado ciclista.
Salimos
de forma tranquila y sin sobresaltos iniciales por la pista que rodea al Cerro
del Telégrafo por la izquierda, para enlazar directamente con la avd. Pilar
Miró, hasta llegar a la zona del Miguel Ríos, donde se incorporaba al grupo
Caracol.
Así
en grupo compacto bajamos hasta la laguna, consensuando la etapa a realizar. No
parece que quedó muy claro, porque al llegar al aparcamiento de la laguna de El
Campillo los de delante cruzaron bajo la vía del Metro en vez de dirigirse
hacia la laguna.
No
había problema, pues sin volver hacia atrás cruzamos el Puente de Arganda y
tomamos la estrecha senda pegada al río para llegar hasta la depuradora de la
Poveda. Un caminito que en esta época está llenito de flores y que alegra los
primeros esfuerzos en el personal.
Una
vez en La Poveda tocaba subir, así que tocaba la vía verde y el polígono de
Arganda para alcanzar el Hospital del Sureste, donde solo quedaba ir hacia
arriba.
Otro
corto paso por la vía verde y por la M-313, hasta desviarnos por los caminos
que recorren paralelamente y con varios cruces la A-III, hasta llegar al área
recreativa de la Fuente del Valle, con el pelotón estirado por el empuje del
cabestro que iba delante tirando de ellos. Así cambió la charlotada por los
primeros sudores de la jornada.
Así
fue como llegamos hasta lo alto en la explanada del Rock in Rio, con un grupo
compacto por delante y un par de retrasados , que pagaron esfuerzo en las
rampas más empinadas del día.
Allí
tocaba la foto de pelotón, tras los primeros 23 km recorridos, donde alguno ni
quería salir en la foto, parece que no sentaron demasiado bien algunas de las
palabras dedicadas a los que se vuelven antes. Aunque al final todo quedó en
eso, en unas leves protestas sin mucha importancia.
Imágenes del pelotón de la jornada
Fotos: Marqués
Allí
tocaba partir al grupo en dos, éramos 8 y 4 continuaríamos hacia delante para
irnos hacia Perales de Tajuña y los otros 4 iniciaban regreso. En un principio
parecía que la idea de los que volvían era regresar por los pasos ya recorridos
para evitar despistes, pero al final las malas lenguas dicen que intentaron
otros recorridos alternativos y terminaron despistados que no perdidos por los
caminos de la zona. Por la carretera M-313 bajaron una parte del recorrido
hasta alcanzar la senda definitiva. Es que no nos aprendemos el camino.
Los
que continuamos, pedaleando a buen ritmo alcanzamos pronto la zona más alta
antes de iniciar la bajada hacia Perales, realizando una parada para recuperar
líquido en la fuente de La Gasca y también para desaguarlo.Los que llegamos hasta la Fuente de la Gasca
Foto: Marqués
La
bajada rápida porque el firme lo permite, allí nos cruzamos con otros esforzados
que subía la cuesta de la misma forma que nosotros hicimos la semana anterior y
así llegamos hasta Perales de Tajuña.
El pueblo de Perales de Tajuña
Foto: Marqués
Una
vez cruzado el bello municipio, cruzamos el Tajuña por el pequeño puente que
hay junto a una antigua fábrica, donde pudimos disfrutar de bellas estampas,
los que estuvieron sabrán porque lo digo.
Una
vez cruzado el puente, el camino gira hacia la derecha y una larga ruta por la
vega del Tajuña nos quedaba por delante, para llegar hasta la carretera que une
a Morata de Tajuña con Valdilecha. Por cierto localidad muy cercana a un pueblo
llamado Belmonte de Tajo, ¿os suena de algo?
La
siguiente parada imaginar donde la hicimos y porque. Josemari no había catado
aun las ricas palmeritas, y claro los demás no pusimos ninguna pega para degustar
de esos pequeños negritos dulces.
Degustación de palmeritas en Morata de Tajuña
Foto: Marqués
Por
delante nos quedaba la subida hacia la cementera de Morata. Por las calles del
pueblo Avispa iba por delante, no atendiendo los gritos que venían por detrás
para que girara en la primera calle que se encontrara a la derecha para llegar
lo más cómodo posible hasta el helipuerto. Así fue como por su empuje, nos hizo
subir el cuestorrón empinado que lleva directamente hasta él. Parecía un nuevo
Avispa y no el de la etapa de la semana anterior, pues tiró por delante sin
mirar atrás y dejó plantados al resto en la subida hasta la cementera y el
Vaámono.
Por
detrás y a buen ritmo, subimos el Profe y Marqués, quedando rezagado Josemari,
pagando el pato de cuatro meses de inactividad desde su caída en la mañana del
24 de diciembre. Eso sí, aguantó como un campeón.
El
reagrupamiento en lo alto del Vaáamono, para iniciar la bajada de este conocido
camino, con el Profe por delante, y el resto tratando de seguir su estela. Tan
rápido iba, que llegó a perder el bidón de líquido y ni se enteró. Menos mal
que siempre hay gente por detrás y el bidón fue devuelto a su dueño.
En
la carretera de Chinchón el grupo se partió por la mitad, Avispa y Marqués por
delante y el Profe como gregario de lujo de Josemari, al que acompañó en todo
el recorrido por las calles de Rivas hasta llegar a casa.
En
las últimas rampas Avispa tiró por delante, como comentaba antes, parecía otro
muy diferente al de la semana anterior.
En
el Camelot y tras 71 km recorridos, misma distancia que la semana anterior nos juntamos tres de los cuatro esforzados,
el Profe tenía algo de prisa, sus tareas fotográficas de la tarde tenían la
culpa.
Ruta de la etapa. Con una pérdida de señal que elimina al menos unos 7 km en la subida a la cementera de Morata
Imagen en wikiloc por Avispa
Allí
celebración de un cumpleaños a base de cerecitas, el que no vino se lo pierda y
no habrá más oportunidades, sino haber venido.
Ya
queda menos, solo dos semanas para el evento, así que cada uno se lo piense y
se mentalice que alguna cuota se la van a ingresar sin ser aprovechada
correctamente.
Clavi en su etapa del viernes 12 de abril, en el desprendimiento
Foto: Clavi
Casper en su etapa por Vallecas, el domingo 14 de abril. A su aire
Foto: Casper










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